¿Porque producir en mi patio?


¿Porque producir en mi patio?

Esteban González
Abril 2018

Recordando las luchas emancipadoras de aquellos momentos donde teníamos el territorio colonizado, nos enfrentábamos a un dominio de la tierra por ajenos a nuestra patria y que por mucho tiempo fueron y son dueños de grandes extensiones que empujaron sin excusas al campesino, al originario, al negro, al conuquero  del derecho a coexistir en su espacio geográfico, mucho antes de llegar la invasión extranjera. Fue una arremetida tan fuerte que los venezolanos y dueños de esta maravillosa tierra se fueron a las armas para defender su soberanía. Fue hasta un par de décadas atrás que se retomaron esas luchas, ahora con conciencia, con firmeza y se abrió brecha a nuevos episodios de justicia social, de igualdad de derechos, de reivindicar nuestros antepasados con leyes, titularidad de tierra, ley de semillas, plan de la patria, el programa todas las manos a la siembra entre otros.

Actualmente nos enfrentamos a otro tipo de guerra, la guerra no convencional, la cual consiste en utilizar elementos psicológicos y mediáticos que surgen efecto en años, es una guerra silenciosa y aparentemente inofensiva, pero no lo es, efecto de ello es la manera de pensar de los jóvenes en irse del país para hacer dólares y venir de nuevo a Venezuela a multiplicar sin esfuerzo alguno y  en minutos su supuesta inversion, sin saber lo que es realmente trabajar y ganarse las cosas, viviendo en un espejismo o burbuja que pronto va a reventar.

El pueblo venezolano es sabio, consiente, fuerte y guerrero como nuestros originarios, unido como el mar a la tierra, humilde, trabajador y sabe abordar los ataques del imperio; cerco económico, guerra económica, juicios sin basamentos, extracción de recursos, despojo de la autonomía, nos quieren como juguetes, sin criterios.

Hemos aprendido a sobrellevar esta guerra realizando alternativas gastronómicas, de producción, estudiando, investigando, organizándonos y empoderándonos de nuevas tecnologías y del conocimiento de abuelos, abuelas, campesino, conuqueros y ancestros. Estos acontecimientos han permitido realizar un viaje retrospectivo tomando nuestro origen para tomar impulso.

Sembrar, producir desde lo local debe ser ahora nuestro sur. Producir lo nuestro y lo necesario permitirá erradicar la dependencia, sin querer y queriendo hemos tributado a extraños que nos inducen a consumir y generar desechos sin saber para qué, que tiene y de donde viene esa materia.

Producir desde nuestro patio abonos, comida, productos de higiene, entre otros, es volver hacer lo que somos, es golpear el bolsillo de los que se enriquecen ilícitamente colocando precios injustos en base a una mentira con el fin de salir de un gobierno. Esta situación lamentablemente no la va a cambiar quitando un bando u otro, es revivir la esencia de ejercer el gobierno siendo pueblo, se cambia retomando la democracia participativa, digerirla y asumirla como modo de vida.

Los patios productivos son unidades de producción familiar, y cuando hablamos de familia es unión, calor, encuentros, es volver a la conversa, es escuchar y aprender de los mayores, es organizarnos para atender una emergencia que si hacemos de los patios productivos una cultura le damos un vuelco al sistema de producción monopolizado y mono cultor. El patio productivo es diversidad, es  un espacio de aprendizaje.
¿Los patios están produciendo?
Si están, se están activando, muchos con los pocos recuerdos de los que ya han partido.  Estos patios están produciendo poco, solo para su autoconsumo, es por ello que debemos volvernos sujetos sociales activos dentro de las comunidades y realizar las indagaciones pertinentes para que estos patios se conozcan y crezcan en diversidad y potencialidades.

¿Qué se quiere con los patios productivos?
Producir rubros de calidad, agroecológicamente tratados, sin usar semillas transgénicas, libre de pesticidas y herbicidas que matan la tierra, evitar como los latifundistas monocultores que tratan a la tierra como un objeto netamente comercial donde acaban con los pocos nutrientes de ella y luego se muda de tierra y resuelve sus necesidades. Sean espacios de resistencia de inventar y errar, de volver las luces que casi nos apagan. Contribuyan al nuevo modelo de crecimiento comunitario desde lo local y pertinente. Que nos permitan liberarnos cognitivamente a través de espacios permanentes de investigación, formación y producción.

Como establecer un patio productivo
Tener las ganas de caminar, observar los alrededores,  hablar con la gente, preguntar y preguntar,  registrar, ser humilde con las personas, prestar atención y mirar a los ojos, tener la paciencia de pasar horas conversando con una sola persona, buscar a los mayores, los maestros pueblos, estar convencidos y motivados para emprender y mantener un proyecto de este tipo. Tener semillas y plántulas, en esa indagación tener personas que puedan ayudar con las asesorías y la práctica. Tener el consentimiento de las familias para realizar las prácticas, evaluar, colocarse al nivel de las personas. Realizar dibujos del espacio y ubicar las coordenadas (esto nos permitirá seguir el curso de la luna y la salida del sol). Tener conocimientos básicos de siembra.

Además ser atentos y estar atentos de las explicaciones de los demás, aprender hasta de los niños y niñas, solicitar el apoyo a las familias de algunos requerimientos, estar dispuestos a inventar y una vez listos preparar la tierra, esperar la menguante para sembrar y trasplantar, en esta fase lunar ésta se encuentra en una posición que permite a los líquidos (sabia) estar en reposo, por lo que es perfecta para que salgan las raíces o que las plantas no se sientan fatigadas. Aparte de favorecer a las plantas a nosotros también, ya que nuestro cuerpo es casi todo líquido. La luna es un elemento primordial en el desarrollo del patio productivo ya que las diferentes fases de la luna permiten desarrollar toda la labor de mantenimiento del entorno, poda, abono, aporcamiento, extracción de plantas y otros.

Estar dispuestos a colaborar y recibir colaboración, el patio es un proceso de construcción colectiva y permanente, hay que hablar y difundir lo que hacemos, eso permite enriquecer las prácticas

Se imaginan si todos en una comunidad  de unas 100 casas pudieran sembrar unas plantas de leguminosas donde se coseche 1kg por planta y otra comunidad haga lo mismo, y otra siembre tomate, otra ají y otra maíz y se crea un corredor productivo, y otra comunidad crie gallinas, conejos, y otra elabore productos de higiene y dejemos de consumir tanto químicos que aceleran las células cancerígenas, y todas estas comunidades se encuentren y se hagan intercambios, se hagan trueques de semillas, rubros, productos sin químicos, ¿se imaginan?, y ¿esto es posible? Claro que si es posible, con el hecho de ser imaginado, es posible que se haga realidad.

Es por ello que producir en mi patio ha sido el motor para seguir adelante, es satisfactorio seleccionar unas semillas, sembrar, ver crecer la planta, verla florecer, ver los insectos alrededor de ella, las plagas tratando de atacar y abonando la tierra de vez en cuando, y ultimo ver el fruto, arrancarlo de la planta y luego a la cocina, no tiene precio y si es lo suficientemente abundante compartirlo con familiares, amigos y vecino es mucho mejor

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